Como acompaƱar a mi hijo adolescente
- Escuela y Padres LATAM
- 14 jun 2023
- 2 Min. de lectura
Por Patricia Pastor Ciotti , psicóloga clĆnica y terapeuta familiar.
El primer paso es comprender que la adolescencia es una etapa particular en el desarrollo psicoevolutivo de todo ser humano. Tu adolescente se encuentra con cambios y desafĆos propios de esa etapa, a los que no puede dejar de hacer frente.
· El primer cambio que debe asumir es el del propio del cuerpo. Dejar ese cuerpo de niño y empezar a vivir en un cuerpo que empieza a cambiar de una forma imparable.
Ā· TambiĆ©n debe replantearse nuevos intereses, aparecen nuevas figuras o modelos que llaman su atención (entre su grupo de pares, Ćdolos artĆsticos o deportivos) y que muchas veces conlleva el replantearse las creencias aprendidas de pequeƱos, āla visión de mundoā.
· En esta etapa el joven debe construir/definir su identidad personal: quién es, qué le gusta, qué carrera profesional es la adecuada, tipo de pareja. También debe buscar con quiénes se identifica, a qué grupo pertenece, cuÔl es su lugar, de qué forma parte.
Todos estos cambios y desafĆos son fuente de tanto de angustia como de inseguridad. Las cuales se irĆ”n manifestando en los conflictos que presenta el adolescente y en sus intensos cambios de humor.

¿Cómo acompañar en este periodo tan importante y particular de la vida de tu hijo?
Coherencia. Ser coherentes y vivir primero nosotros lo que pretendemos que ellos sean o hagan. No podemos enseƱar lo que no vivimos, lo que no tenemos incorporado. Para educarlos debo āeducarmeā yo primero y ocuparme de desarrollar aquel valor o actitud que quiero proyectar en mis hijos.
Pasar tiempo con ellos, conocer a sus amigos, sus actividades, saber qué ve/lee en internet y con quién se relaciona. Esto permite que los padres puedan detectar cualquier cambio en el comportamiento de sus hijos cuando se presente algún problema.
Relacionarse con ellos desde sus intereses, no desde lo que yo como padre creo que le deberĆa o le podrĆa gustar.
Ponerse de acuerdo entre ambos padres sobre lo esencial que el adolescente deba cumplir. Las reglas deben ser establecidas y comunicadas por ambos padres, como tambiƩn las consecuencias hacia el incumplimiento de estas.
Conservar la calma ante las crisis y no tomarse personalmente los malos comportamientos, cuando el hijo comete algĆŗn error no es algo que āle haceā a sus padres.
Pedir ayuda cuando existan situaciones que no pueden ser resueltas en la familia.
